¿De qué manera impacta en el tráfico de Fentanilo, la frontera y la seguridad?.
( Con información de Georgina Elustondo en La Opinion)
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), sacude no solo a México. En Estados Unidos, donde el grupo era señalado como uno de los principales responsables del tráfico de fentanilo y metanfetaminas, la pregunta es inmediata: ¿esto cambia algo en la crisis de drogas y en la seguridad fronteriza?
La respuesta, según especialistas y agencias federales, no es simple. En esta nota repasamos algunos de los temas que treparán posiciones en la agenda tras la caída del líder del CJNG. Qué cambia, cómo sigue, y las incógnitas que solo el tiempo empezará a resolver.
El CJNG y el mercado de fentanilo en EE.UU.
La Drug Enforcement Administration (DEA) ha identificado durante los últimos años al CJNG y al Cártel de Sinaloa como las dos organizaciones mexicanas con mayor presencia en el mercado estadounidense de drogas sintéticas. En sus reportes nacionales de amenaza, la agencia sostiene que ambos grupos controlan buena parte de la producción y el tráfico de fentanilo que llega a ciudades como Los Ángeles, Phoenix, Chicago y Nueva York.
El impacto del fentanilo en Estados Unidos es devastador. Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), las sobredosis siguen siendo una de las principales causas de muerte entre adultos jóvenes, con los opioides sintéticos como principal factor.
Sin embargo, expertos en seguridad advierten que la caída de un líder no implica automáticamente una reducción del flujo de droga. La experiencia reciente muestra que cuando un capo es detenido o abatido, la estructura suele reorganizarse rápidamente.
¿Puede bajar el tráfico hacia Estados Unidos?
En el corto plazo, no hay señales claras de que el suministro vaya a interrumpirse. El CJNG no operaba como una estructura personalista, sino como una red con mandos regionales, operadores financieros y células logísticas.
La DEA ha sostenido en reiteradas ocasiones que las organizaciones mexicanas funcionan con una lógica empresarial: laboratorios, cadenas de suministro químico, rutas establecidas y alianzas con distribuidores en territorio estadounidense. Eso hace que el reemplazo de liderazgos sea relativamente rápido.
Lo que sí podría ocurrir es una disputa interna o enfrentamientos con grupos rivales, lo que generaría inestabilidad en ciertas zonas de México. Esa inestabilidad no necesariamente reduce el tráfico; en algunos casos, incluso lo intensifica.

Frontera y presión política
La muerte de “El Mencho” llega en un contexto en el que el narcotráfico es un tema central en el debate político en Washington. Legisladores republicanos han planteado en varias ocasiones la posibilidad de designar formalmente a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
El gobierno estadounidense, por su parte, ha mantenido una política de cooperación bilateral con México en materia de inteligencia, sanciones financieras y extradiciones. El Departamento del Tesoro ha aplicado sanciones bajo la Ley Kingpin contra operadores vinculados al CJNG en años recientes.
En este escenario, la caída de uno de los líderes más buscados puede ser presentada como un golpe importante en la lucha conjunta, pero también puede alimentar presiones para medidas más agresivas en la frontera.
¿Habrá impacto en ciudades de EE.UU.?
Para las comunidades hispanas en Estados Unidos, el tema no es abstracto. La crisis de opioides ha afectado de manera transversal a barrios latinos y no latinos, y el debate no pasa solo por el narcotráfico, sino también por salud pública. Los CDC y autoridades sanitarias insisten en que la respuesta requiere prevención, tratamiento y acceso a medicamentos contra la adicción, además de acciones policiales.

En términos de seguridad urbana, los expertos dicen que todavía no hay indicios de que la muerte del líder del CJNG pueda generar violencia directa en ciudades estadounidenses. Las estructuras de distribución en EE.UU. suelen operar de forma más discreta que en México y no replican la lógica de confrontación armada visible en algunos estados mexicanos.
Lo que suele ocurrir cuando cae un capo
La historia reciente ofrece antecedentes. Cuando líderes de alto perfil fueron capturados o abatidos en México, el patrón más frecuente fue la fragmentación interna y la competencia por el control. Eso puede traducirse en más violencia en ciertas regiones, pero no necesariamente en un colapso de la organización.
El CJNG se expandió en la última década hasta convertirse en uno de los grupos criminales con mayor presencia territorial en México y con redes internacionales consolidadas. La desaparición de su líder abre un periodo de reacomodamiento, no de disolución automática.
Un golpe simbólico, un problema estructural
Para Estados Unidos, la muerte de “El Mencho” tiene un peso simbólico importante: se trataba de uno de los criminales más buscados del hemisferio occidental, con recompensa multimillonaria ofrecida por su captura.
Pero el problema que alimenta el narcotráfico es más amplio. Mientras exista una demanda sostenida de drogas sintéticas en el mercado estadounidense y redes logísticas capaces de producir y distribuir a gran escala, el fenómeno difícilmente desaparezca por la caída de un solo líder.
La pregunta ahora no es solo quién ocupará el vacío dentro del CJNG, sino si el golpe alterará de manera significativa el flujo de drogas hacia Estados Unidos. La experiencia indica que el impacto inmediato será limitado. El efecto real, si lo hay, se medirá en los próximos meses.