Mazatlán se ha visto severamente afectado por la situación de violencia, que no se puede maquillar.
Redacción.
En Mazatlán contrasta la realidad que vive la población y la que percibe el gobierno local, aseguró el regidor Felipe Parada Valdivia.
Resaltó que la actual temporada vacacional de Verano ha sido mala y para ello influye la situación de violencia que impera en el destino y que se intenta maquillar con cifras alegres.
“Algo contra lo que no se puede competir es contra el miedo de una familia que decide no venir a Mazatlán por la percepción de inseguridad”.
Durante un posicionamiento en la sesión de Cabildo No. 44; Parada Valdivia indicó que se viven dos realidades: la del gobierno que señala que todo está bien, y anunció que habría un porcentaje de ocupación del 85 por ciento, con la llegada de 770 mil visitantes y una derrama de 3 mil 700 millones de pesos.
La otra, precisa, es la de las personas que viven del turismo como son los restauranteros, hoteleros, transportistas y empleados que reportan algo muy diferente: menos ocupación, menos consumo, trabajo y menos ingresos.
El regidor panista hizo referencia a que para tratar de enfrentar la crisis, los empresarios hoteleros han bajado las tarifas hasta en un 40 por ciento, pero esto no repunta.
A pesar de tanto despliegue de fuerzas de seguridad, como lo es el llamado Operativo Verano Seguro, iniciado el pasado 14 de julio; las cifras son contundentes al cerrar julio con 36 homicidios y agosto con 40, hasta el momento; cifras reconocidas por la propia Vicefiscalía dela zona sur.
“La inseguridad no se ha concentrado en una sola zona, la zona turística no ha estado exenta de estos hechos; y representantes turísticos han manifestado públicamente que los hechos violentos y balaceras en la zona turística frenan la demanda y esta es la realidad más difícil de maquillar”.
Felipe Parada, recordó que es responsabilidad de los gobiernos generar condiciones de seguridad y enfrentar las consecuencias de este tipo de crisis; sin embargo no se aprecia una reacción de parte del gobierno.

Esta realidad la están enfrentando con discursos, boletines y cifras maquilladas; empero, los boletines no pagan nóminas, ni las declaraciones ponen personas en los restaurantes o el transporte, ironizó.