- Tomaba cafiaspirinas para mantenerse despierto en sus largas sesiones diarias de gabinete.
- Escaló discretamente todas las posiciones de poder, hasta enloquecer.
- Fue el presidente que más viajó por el mundo y quien empezó el endeudamiento brutal del país.
- Fue el padre y abuelo putativo de quienes actualmente detentan el poder.
Alfredo Ramírez.
Se fue Don Cafiaspirino a la edad de cien años.
El mismo día en que se conmemoraba el golpe que dio al periódico Excelsior, cuyos integrantes vendrían más tarde a mutar en Proceso y La Jornada.
Fue uno de los cachorros a los que impulsó el General Sánchez Taboada para ingresar al PRI, y desde ahí, joven todavía escaló desde los más pestilentes sótanos de la política hasta la primera magistratura del país; siempre discreto, callado pero eficaz operador.
Cómo Presidente de la República, se transformó y se transtornó.
Se volvió locuaz, demagogo, viajero incansable, mitómano, se hizo omnipresente y pretendió reelegirse y al ver frustradas sus intenciones, crear un Maximato.
Cualquier parecido con el presidente actual no pudiera ser coincidencia.
Su mano estuvo presente en algunos de los hechos sangrientos del país de la segunda mitad del siglo pasado: como secretario de Gobernación durante la represión en la Plaza de las 3 Culturas en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, así como el como el “Halconazo” ocurrido el 10 de junio de 1971, durante su mandato.

BIOGRAFIA.
Nacido en 1922 en la Ciudad de México; estudió derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y entró a la política en 1946 como secretario particular de Rodolfo Sánchez Taboada, presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Para diciembre de 1958 fue nombrado subsecretario de Gobernación; para volverse el titular de la dependencia en el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz de 1963 hasta 1969, cuando el partido lo postuló a la presidencia de la república.
Durante el movimiento estudiantil de 1968, Luis Echeverría era titular de la Secretaría de Gobernación, por lo que fue cuestionado por su papel en la represión de en la Plaza de las 3 Culturas, ubicada en Tlatelolco, donde elementos del ejercito reprimieron y dispararon contra los manifestantes, donde oficialmente hubo 26 personas fallecidas, pero se estima que la cifra pudo llegar a las 300.
A pesar de eso, 2 años después llegó a la presidencia compartiendo su candidatura por el PRI con el PPS y el PARM, teniendo como opositor único por el PAN a Efraín González Morfín, donde obtuvo el 84.63% del total de las votaciones.
Desde su campaña presidencial, Echeverría planteó por plan de su gobierno la creación de nuevos empleos, desconcentración industrial, apoyo a las regiones más atrasadas, justa distribución de la riqueza y, sobre todo, un cuestionamiento muy fuerte al papel de la iniciativa privada.
Asimismo, propuso darle un mayor impulso al gasto social, particularmente a la educación y salud, tratar de resolver el atraso en que se encontraba sumido sector agropecuario, luchar por mejores condiciones de intercambio para los productos mexicanos en el exterior y, desarrollar un papel de liderazgo en torno a la integración económica latinoamericana.
Como presidente, Echeverría impulsó ciertos cambios que dieron la impresión de una actitud más abierta a la tolerancia y tras lo sucedido en 1968 buscó una ” apertura democrática “, convenció a algunos jóvenes militantes del movimiento estudiantil a participar a través de los pequeños canales legales que se fueron abriendo.
Sin embrago, el 10 de junio de 1971, cuando se celebraba el Jueves de Corpus, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) salieron a las calles en apoyo a la huelga de la Universidad de Nuevo León (UANL), reuniéndose en los alrededores del metro Normal con el objetivo de llegar.

Pero cuando los estudiantes avanzaban por Avenida de los Maestros, los llamados “Halcones”, que era un grupo paramilitar entrenado por el gobierno, atacaron a la comitiva con varas de bambú y armar de fuego, la cifra oficial señaló 120 fallecidos y cientos de heridos.
COMO Presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez busco trascender. Creó el concepto y movimiento de países del Tercer Mundo, es decir una alternativa a los capitalistas y comunistas. Bajo esa bandera viajó por innumerables países, siempre acompañado de su sequito presidencial, grupos artísticos autóctonos y chefs especializados en comida mexicana.
Lo mismo viajo a Etiopía y otros países de África, que a China y publico imágenes comiendo paletas de helado con Mao Tse Tung. Fue un firme defensor de Fidel Castro además de Salvador Allende, de hecho, rompió las relaciones diplomáticas con el Régimen Militar de Chile, en respuesta al golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y México recibiría a miles de refugiados chilenos que huyeron de la dictadura de Pinochet.
Todos estos viajes, acciones y apoyos económicos otorgados a otros países, igual o peor de jodidos que el nuestro, tenían una finalidad: ser el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas; cargo al que fue vetado por el gobierno de los Estados Unidos, a quien ya tenía hasta la coronilla.
Ante este tope, pretendió ejercer un Maximato al estilo Elías Calles; por lo que empezó a jugar y desgastar a los favoritos políticamente hasta imponer a José López Portillo, un amigo de infancia, sumamente gris y que al obtener el poder le aplicó a Luis Echeverría lo mismo que Lázaro Cárdenas le aplicó a Plutarco Elías Calles: Lo mando al exilio.
Pero en vez de San Diego lo envió de embajador plenipotenciario a las Islas Fiji y Australia. A partir de entonces se tiraron con la peineta.
Cuando Luis Echeverría regresó se refugió en su residencia de San Jerónimo en la Ciudad de México y en su mansión de Cuernavaca, Morelos; dedicándose a administrar sus negocios inmobiliarios ya que como funcionario tuvo la “visión” del potencial que representaría turísticamente Cancún; por muchos años controló la fabricación de lápices, el desarrollo de Cuernavaca.

AGENTE DE LA CÍA.
Más allá de su papel como el orquestador de la represión y matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, siendo secretario de Gobernación; y del llamado Halconazo, ya siendo presidente en el 1971; a Luis Echeverría Álvarez se le evidencio, después de muchos años de haber sido agente dela CIA al igual que otros expresidentes
De acuerdo con las memorias del agente E. Howard Hunt, “AmericaSpy: MySecretHistory in the CIA, Watergate and Beyond”, el expresidente Luis Echeverría habría sido uno de sus agentes y colaborador de alto nivel para los estadounidenses.
Esto también se puede confirmar en las memorias de Winston Scott, publicadas después de su muerte por su hijo en 2008, tituladas “Nuestro Hombre en México: Winston Scott y la historia oculta de la CIA.
Sin embargo, el hecho se ocultó por muchos años para evitar las críticas al PRI, pues durante la investigación del asesinato de John F. Kennedy, que se retomó en los 90, pudo afectar el gobierno de Ernesto Zedillo.
Esto debido a que el gobierno mexicano era presidido por el mismo partido que lo hizo en los 60, cuando el asesinato del mandatario estadounidense fue asesinado.
De acuerdo con documentos desclasificados del gobierno de Estados Unidos, Luis Echeverría Álvarez era espía de la CIA, desde los sesenta, cuando fue secretario de Gobernación, pero no fue el único mandatario que colaboró con dicha agencia.

En los documentos se especifica que también fueron colaboradoresAdolfo López Mateos y Gustavo Ordaz
Fue hasta el gobierno de Donald Trump cuando 2 mil 800 documentos vinculados con el asesinato de John F. Kennedy fueron desclasificados, que la información fue confirmada.
En éstos, se dio a conocer que Winston Scott, jefe de la CIA en México reclutó a los jefes de Estado y les colocó los nombres clave de:LITENSOR, para Adolfo Ruiz Cortines, LITEMPO-2, para Gustavo Díaz Ordaz, LITEMPO-8, para Luis Echeverría
En la agencia también colaboraron:Fernando Gutiérrez Barrios, jefe de la Dirección Federal de Seguridad, secretario de Gobernación y senador; y, Miguel Nazar Haro, también jefe de la Dirección Federal de Seguridad y pieza clave en la “Guerra Sucia”
El jefe de la estación de la CIA en México entre 1956 y 1969 y que fungió como una pieza clave entre su gobierno y los “espías mexicanos” fue Winston Scott.
De acuerdo con el libro de sus memorias, Luis Echeverría Álvarez y otros funcionarios de alto nivel recibían dinero de Winston Scott, como parte de la operación LITEMPO.Más aún, el jefe de la estación de la CIA en México, entre 1956 y 1969, mantuvo estrecha amistad con el primer círculo de poder en el país.
ENJUICIADO.- Fue en los tiempos del presidente Vicente Fox Quezada cuando se creó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, como una iniciativa para atender una demanda añosa. Dicha Fiscalía determinó indiciar a Echeverría por su presunta responsabilidad en la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco en 1968, la matanza de 1971 y la desaparición forzada de personas en la llamada Guerra sucia de México.Por lo que el 2 de julio de 2002 fue el primer funcionario político citado a declarar ante la justicia mexicana; no obstante, el 8 de julio de 2006 fue absuelto debido a la prescripción del delito en noviembre de 2005.Y para marzo de 2009, un tribunal federal exoneró a Luis Echeverría Álvarez del delito de genocidio cometido contra estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968.

ANECDOTARIO. Mas allá de las frases celebres que llegó a verter Luís Echeverría Álvarez durante su mandato, entre las que se recuerdan “Ni nos beneficia, ni nos perjudica, sino todo lo contrario”.
Al difunto mandatario se le recuerda por el apodo de Don Cafiaspirino. Resulta que muchos no se explicaban como era posible que citará desde temprano a reuniones de gabinete y dieran hasta altas horas de la madrugada y el señor permaneciera despierto mientras el resto de sus secretarios y funcionarios caían sobre la mesa central del despacho de reuniones vencidos por el sueño. Hasta que alguien difundió que el presidente tomaba café con cafiaspirinas.
Su pasión por viajar no solamente era hacia el extranjero, sino al interior del país a bordo de un autobús especialmente acondicionado por su compadre Rubén Figueroa, pulpo camionero a quien hizo gobernador de Guerrero. En este recorría todo el país.
EN UNA ocasión visitó el Puerto de Mazatlán para inaugurar el Infonavit Jabalies, por la avenida Insurgentes y desde temprana hora llegaron cientos y cientos de mazatlecos, muchos cargando a sus hijos en sus hombros “para ver al Presidente”. Oscureció. Llegó Echeverría Álvarez se metió entre el tumulto de gentes hacia una de las casas modelo y lo único que hizo fue bajar la palanca del contenedor de agua del excusado y declarar inaugurado el Infonavit.
¿Le recuerda eso a algún Presidente actual?.