AVENIDA BAHIA ENTRE LA URGENCIA Y LA POLEMICA.

 

La Laguna del Camarón resucita en el interés de los llamados grupos ecologistas o conservacionistas locales siempre que se programa alguna construcción en sus márgenes, que a su consideración generan un daño ambiental lamentable.

Sin embargo pasan los días y dichos grupos vuelven a la pasividad o al apoltronamiento.

En esta ocasión, la construcción de la avenida Bahía, en el costado poniente de dicho vaso de agua fue el pretexto o motivo para que volvieran a salir a la calle, a los cafes y a algunos medios a manifestar sus desacuerdos.

Esto en su momento orilló a un juez, el Octavo de Distrito, a conceder una suspensión provisional en favor de María de los Ángeles Preciado, vecina del Fraccionamiento Flamingos de Mazatlán, sobre las obras de construcción de la calle Isla de Lobos o Bahía en las inmediaciones de la Laguna del Camarón, cuya Manifestación de Impacto Ambiental fue aprobada recientemente por la delegación estatal de Semarnat y concedió, el 29 de noviembre,  un plazo de 48 horas para que el Ayuntamiento de Mazatlán, gobierno del estado, Profepa y la propia Semarnat respondan a la demanda de juicio de amparo 932/2017.

El juez consideró que la obra es de beneficio colectivo lo cual es un derecho prestacional constitucional, sin embargo también lo es el salvaguardar el medio ambiente.

Y en tal virtud invitaba a las partes a ceder parte del interés a fin de respetar ambos bienes protegidos por la Constitución.

La SEDATU, el mismo día 29 emitió un comunicado donde conminaba a cumplir con la normatividad ambiental en ecosistemas amenazados por la expansión urbana

Cuestionaba que la laguna del Camarón haya sufrido una reducción significativo por lo que considera aportaciones de desechos urbanos de origen antropogénico; una manera elegante de decir que se ha llenado de basura, excremento y aguas negras al grado de que se ha convertido en un muladar.

Para la construcción de la Avenida Bahia, que vendrá a ser paralela a Avenida del Mar, desde la Insurgentes a Cruz Lizárraga, se elaboró una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de acuerdo a la normatividad en la materia. En el resolutivo de la MIA-P emitido por SEMARNAT (No. 56/145/2.1.1./1117/17 FOLIO 1890), se establecen las medidas de mitigación al impacto ambiental que puedan ocurrir en la construcción de dicha obra para que el promovente dé cumplimiento a la misma, todo ello para mitigar el impacto ambiental en la laguna.

En la construcción de la Calle Bahía se van a respetar las leyes ambientales, si se decide que el proyecto incumple con las normas, se acatará la decisión y se corregirá el error; si se decide que sí las cumple, entonces se seguirá la construcción, manifestó el Secretario del Ayuntamiento ante ecologistas que protestaban en el sitio de la obra.

El funcionario municipal aseguró que tanto el Gobierno Municipal como el Gobierno Estatal quieren lo mejor para Mazatlán, por eso se proyectó la construcción de una vía alterna a la Avenida del Mar, que venga a dar fluidez a la circulación.

Los trabajos en la construcción de la nueva avenida Bahía, están avanzando sin contratiempos, sin embargo, la destrucción de la flora y la fauna, no ha sido considerada, a decir de algunas personas.

Y es que hay opiniones encontradas en relación a esta ruta alterna a la Avenida del Mar; donde algunos reconocen sus beneficios pero otros cuestionan, precisamente su posible impacto negativo.

Los ambientalistas que en todos estos años no propusieron programas concretos para el rescate de la zona o cuando menos echaron manos a la obra para sanear el área dicen que van en pos del rescate de la laguna para que sea un área protegida para lo cual pedirán el apoyo de instancias y asociaciones internacionales.

Recuerdan que la Resolución de la Asamblea General de la ONU 45/94 establece que toda las personas tienen derecho a vivir en un ambiente sano pata su salud y bienestar y que las autoridades deben conservar como es el caso de la Laguna.

Sin embargo ni ellos mismos, ni las autoridades en su momento hicieron algo para detener el flujo de aguas negras o crudas, excrementos y basura a dicha laguna por parte de restaurantes y hoteles colocados en dicha zona.

El subdelegado de Impacto Ambiental de la PROFEPA, Eleuterio Aguilar Urquidez precisa que no se ha cometido daño ambiental alguno a la Laguna con el retiro que en su momento se hizo del fango para ejecutar la construcción

Agrega que no es una zona protegida sino un vaso reglador y aùn asi se atenderá un programa de reubicación de la flora y fauna de manera paulatina.

El asunto es que mientras avanza la construcción se han encontrado miles de desechos y no se ha hecho algo por sancionar a los negocios causante de esta situación.

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