Enrique Campos Suárez | LA GRAN DEPRESIÓN

No lo haga Presidente, cancele el mitin

Porque “tiene ganas” de ver gente, el presidente Andrés Manuel López Obrador convocó a todos los que quieran ir mañana al Zócalo de la Ciudad de México a escuchar uno más de sus informes trimestrales.

Evidentemente que el líder de ese movimiento que se nutre de la arenga y las plazas llenas tiene ganas de conmemorar sus tres años en el poder presidencial, pero este es un muy mal momento para exponer a tanta gente.

Podemos anticipar el contenido del mensaje presidencial, pero no podemos adivinar cuál puede ser el impacto para la salud de los miles de asistentes en momentos en que el mundo entero entró en pánico por la presencia de una nueva variante, más peligrosa, más resistente y contagiosa del SARS-CoV-2.

Las únicas concentraciones que debería promover en estos momentos el gobierno federal deberían ser de los ya vacunados para recibir una tercera dosis de respaldo y de los menores de cinco años en adelante para recibir sus dosis.

Es más, debería ser un asunto urgente que aquellos que fueron vacunados con biológicos de una sola dosis estuvieran recibiendo un refuerzo de emergencia. Ahí están los trabajadores docentes que fueron inoculados con una sola dosis de la vacuna china Cansino y los jóvenes en la frontera a quienes asignaron las unidosis de Johnson & Johnson.

Si el Presidente no cancela pronto esta innecesaria concentración masiva del miércoles, estaremos en la reedición del “detente” y del abrácense y salgan a comer con la familia del año pasado.

Tienen también que tomarse medidas preventivas ante la siguiente gran concentración humana del 12 de diciembre en torno a la Basílica de Guadalupe, hay que reforzar las medidas sanitarias en las actividades comerciales y redoblar las recomendaciones de precaución en torno a las reuniones sociales y familiares de los próximos 30 días.

La nueva variante B.1.1.529 de la Covid-19 no es la “variante sudafricana” como le quieren decir con ese afán de ubicarla a una distancia enorme. Esta variedad, conocida como Ómicron que, efectivamente, se detectó en Sudáfrica, pero que hoy está en Bostwana, Hong Kong e Israel. Pero también en Bélgica, en el corazón de una región pequeña de libre acceso y gran importancia económica como es Europa.

Los expertos de la Organización Mundial de la Salud ya clasificaron esta variante Ómicron como de preocupación y no podemos darnos el lujo de subestimar su poder de daño, como lo hizo México con la cepa original del SARS-CoV-2, cuando desde la mañanera calificaban a la enfermedad del siglo como un catarro.

No puede volverse a equivocar la 4T en el manejo de esta pandemia activa. Debería el presidente López Obrador cancelar de inmediato su mitin político del miércoles y reforzar los mensajes de prevención de contagios.

Muchos países que no tienen un solo caso registrado de esta variante Ómicron han sonado las alarmas y toman medidas de precaución para evitar una nueva ola que implique más hospitalizados y muertos.

Volverse a equivocar en México con todo lo vivido por tener ganas de ver a la gente llenar la plaza pública y nutrir el movimiento político del Presidente sería incluso criminal.

La amenaza de Ómicron

Prevenir

Muchos países que no tienen un solo caso registrado de esta variante Ómicron han sonado las alarmas y toman medidas de precaución.

Corregir

No podemos darnos el lujo de subestimar su poder de daño, como lo hizo México con la cepa original del SARS-CoV-2.

Conmemoración

López Obrador lidera un movimiento que se nutre de la arenga y las plazas llenas tiene ganas de conmemorar sus tres año.

ecampos@eleconomista.mx