- Presidenta Sheinbaum asegura que quien convoca a la violencia y a una intervención extranjera en México “se equivoca”
- Al encabezar el desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana, señaló que no se someterá a ningún gobierno o interés extranjero porque “saben que no seremos figuras decorativas”
(Información de Cesar Reyes).
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que quienes quieren normalizar la violencia en México, alientan el odio y convocan a una intervención extranjera se equivocan.
“México no volverá a caminar hacia atrás, la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia, por ello no tienen resonancia los discursos que normalizan la violencia como camino, que glorifican la imposición o que pretenden restaurar un país de privilegios para unos cuantos”, dijo.
“El que convoca a la violencia se equivoca, el que alienta al odio se equivoca, el que cree que la fuerza sustituye a la justicia se equivoca, el que convoca a una intervención extranjera se equivoca, el que convoca, el que piense que aliándose con el exterior se equivoca, el que cree que las mujeres somos débiles se equivoca, el que cree que la transformación duerme se equivoca, el que piense que las campañas de calumnias y mentiras hacen mella en el pueblo y en los jóvenes se equivoca, el que piensa que el pueblo es tonto se equivoca”, aseguró.
Sheinbaum asegura que quien convoca a la violencia y a una intervención extranjera en México “se equivoca”
Durante su discurso por el desfile cívico militar conmemorativo al 115 aniversario de la Revolución Mexicana, Sheinbaum Pardo aseguró que quienes buscan normalizar la violencia en el país no conocen la historia de México y buscan que regrese la época del porfiriato.
“Quienes hoy reivindican la mano dura, la fuerza por encima de la ley, los que reivindican la ultraderecha o esa libertad que solo disfrutan los privilegiados no conocen la historia de México ni a nuestro pueblo. El porfiriato de entonces es al mismo que quieren convocar ahora, al del despojo, al del exterminio silencioso, al de la esclavitud, al de una prensa callada, al de una paz impuesta”, señaló.
Desde el Zócalo de la Ciudad de México, acompañada por miembros de su gabinete, la titular del ejecutivo mexicano afirmó que nadie es perseguido por pensar distinto y que hay un gobierno que escucha a todos.
“Hoy el poder ya no se usa para someter sino para servir, ya no hay imposiciones ni privilegios, hay Constitución, hay democracia y hay un gobierno que escucha y que responde a su pueblo”, expresó.
“En México ya nadie es silenciado, nadie es perseguido por pensar distinto, y eso es una conquista del pueblo de México, ya no es un club de privilegiados. Hoy se representa a todas y a todos. Se acabó la era de los lujos y del poder, se gobierna con austeridad, con ética, con honestidad”, mencionó.
Sin mencionar su nombre y en alusión al empresario Ricardo Salinas Pliego, quien es acusado de evadir impuestos en México y Estados Unidos, la jefa del ejecutivo mexicano manifestó que nadie está por encima de la ley y que su gobierno no se someterá a intereses extranjeros porque “saben que no seremos figuras decorativas o simples instrumentos de quienes estaban acostumbrados a robar”.

“La autoridad moral no se compra ni con todo el dinero del mundo, se construye a lo largo de la vida con coherencia y con convicciones, por ello no aceptamos la corrupción y desde aquí seguiremos luchando con la ley en la mano contra toda la impunidad“, argumentó.
“El México de hoy es del pueblo que dice, nunca más al racismo, nunca más clasismo, nunca más discriminación, nunca más justicia para unos cuantos, nada ni nadie por encima de la ley, nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, expuso.
“Nada bueno puede surgir de quienes han hecho la corrupción su modo de vida, nada puede esperarse de algunos medios que usan su espacio para la calumnia, de algunos comentócratas que cambian de opinión según su conveniencia, ni de los poderosos segados por la ambición, por eso recordamos la historia y sabemos que cuando un gobierno camina con el pueblo nada ni nadie puede doblegarlo”, recalcó.
“Nos calumnian porque saben de nuestra honestidad, saben que no nos vamos a someter a los intereses de quienes antes ostentaban el poder o gozaban de privilegios, ni a ningún gobierno o interés extranjero. Saben que no seremos figuras decorativas o simples instrumentos de quienes estaban acostumbrados a robar y a concentrar el poder económico y político del país”, afirmó.
Sheinbaum Pardo dijo estar segura de contar con el respaldo del pueblo de México ante las adversidades por lo que las calumnias hacia su persona y a su gobierno no le hacen “mella”.
“Contamos con el respaldo de la mayoría de las y los mexicanos, sobre todo de quienes habían sido históricamente olvidados porque buscamos la prosperidad compartida, porque sabemos que por el bien de todos primero los pobres y que con el pueblo se hace todo o no se hace nada”, dijo.
“Nuestra honestidad y amor al pueblo nos acompañan, por eso la campaña de calumnias de mentiras no hacen mella porque el pueblo sabe que no nos vamos a doblegar frente a la ilegalidad o la injusticia. El pueblo de México está más fuerte porque sabe que juntas y juntos defendemos la soberanía, la independencia, la democracia y la justicia”, concluyó.
La mandataria hizo un recorrido histórico desde el surgimiento del antirreeleccionismo encabezado por Francisco I. Madero, el estallido del movimiento armado el 20 de noviembre de 1910, hasta el golpe de Estado de 1913 y el asesinato del presidente Madero (1911-1913) y el vicepresidente José María Pino Suárez, en el que señaló la intervención del embajador estadounidense del momento, Henry Lane Wilson.
También recordó la resistencia posterior encabezada por Venustiano Carranza, y los ejércitos de Emiliano Zapata, en el sur, y Francisco Villa, en el norte; y el proceso que culminó en la Constitución de 1917, a la que definió como “la más avanzada del mundo en justicia social”, por reconocer derechos laborales, agrarios, educativos y la soberanía sobre los recursos naturales.
Para este 2025, el desfile cívico militar cambió de ruta y se realizó del Zócalo de la Ciudad de México al Monumento de la Revolución, esto con la finalidad de no coincidir con la segunda marcha de la Generación Z.