LA SONAJA: EL CAUDILLO MALDICE POR LOS RINCONES.

  • Los López también lloran.

FELIPE AURREOLA.

felipeaurreola1@gmail.com

“Lo peor que le puede suceder a un gobernante con ínfulas de imperial es verse abandonado en medio de la soledad del poder y ver cómo, en medio de una carnicería feroz, sus áulicos y cortesanos se pelean lo que queda del trono y el poder”.

En una de sus obras magistrales, Gabriel García Márquez, titulada “El Otoño del Patriarca”, se parecía con crudeza como el General es víctima de su invento y de la imagen mesiánica que de él crearon para que incondicionalmente votaran por él.

Pero a ese Patriarca, sus rascahueles lo encapsularon, y  cuando fue necesario lo encerraron en su mundo idílico y ahí lo mantuvieron, dándole sus placebos, mientras ellos se repartían las parcelas del poder.

Empero, eso es en el límbico imaginario de una novela.

En el caso de México, en estos días estamos viviendo la novela de un Caudillo que día con día se mete en un laberinto de difícil salida.

A lo largo de la comodidad que le daba ser opositor, erigía su dedo flamígero y su verbidiarrea lapidaria contra todo aquello que considera inmoral sin pensar que el destino algún día lo alcanzaría.

Hoy desde las glorias del poder, por el que más de 18 luchó, no aguanta ni resiste los embates de quienes hoy cuestionan su discurso de doble moral. Sus incongruencias y su mesianismo.

Llegó a la Primera Magistratura sin dar pasos concretos en contra de aquellos a los que tanto cuestionó. Sin acciones concretas que permitieran a los mexicanos ver en los hechos que estaba actuando en contra de la corrupción, de la “Mafia del Poder”, mafia a la que sigue arropando y que ahora ha transmutado hacia otros personajes.

¿Esta Carlos Salinas o Enrique Peña Nieto en la cárcel?. No. Ellos gozan de cabal salud.

Ricardo Salinas Pliego, a quien acusó de pertenecer a dicha mafia, ha perdido poder?. No. El se lo ha acrecentado. Maneja desde su banco el cobro y por lo tanto comisiones de la entrega de apoyos sociales. Le rescató sus Orquestas Azteca por medio de su hoy embajador Esteban Moctezuma, antiguo empleado de Salinas Pliego; ha guardado silencio en relación a los amparos de este empresario tratando de evadir impuestos.

Y no es necesario enlistar más ejemplos.

Se ha  perdido tres años de justicia; por que en vez de actuar se ha dedicado ha maldecir el pasado y escupir al pasado. No hay enjuiciados por los supuestos actos de corrupción en el manejo de las guarderías, no hay demandas en contra de los que supuestamente destruyeron el sistema de salud y los hospitales; no existen juicios en contra de quienes supuestamente saquearon el país llámese mexicanos o españoles. No se ha contenido la violencia que presuntamente acrecentaron y desataron los regímenes de Calderón Hinojosa o Peña Nieto.

Solo hay un discurso hueco. Justificaciones y distracciones mediáticas. Cacería de enemigos imaginarios. Tartamudeos y amnesias.

Este mes cuando le pegaron en la línea de flotación política queda claro que no cuenta con asesores sino aduladores y lacayos. Sobran quienes le lacran los sobres y le sobran las lacras.

No supo aprovechar las virtudes del silencio, sino que se enfrascó en su tozudez para irse metiendo en un laberinto de difícil salida.

Ayer vimos un capitulo patético de esta serie; el cambio de trama; la tragicomedia. ¡Los López también lloran!.

Nos leemos en la próxima.