RUMBO POLÍTICO: LA DEMOCRACIA VUELVE HOY

EL SÍNTOMA; QUE MUESTRA EN AL DEBE REPLANTEARSE

Ulises Milán*

Mazatlán, Sinaloa; Muy buen día estimados lectores, de nueva cuenta aquí estoy escribiendo para ustedes y deseándoles como siempre que cumplan todos los sueños y metas en su vida. ¡LES MANDO UN ABRAZO, ANIMO!

Es interesante ver cómo se están configurando los movimientos sociales en América Latina, pero no solo es el “escenario” en que se desarrollan dichos eventos político sociales; lo evidente es la manifestación de la “molestia” que se ha desencadenado por factores que como en México se enfrentan en el sur del continente y que pone a pensar sobre cuáles son las opciones o alternativas a corto plazo para asentar el futuro que parece ha quedado lejos de las mayorías, ese futuro prometedor y próspero.

Dentro de todo, parece que la buena noticia es que en México tenemos alternativas que si bien en el tema político no han podido reincorporarse de manera clara, después de las elecciones del 01 de julio; si existen propuestas que representan intereses que cada día tienen en común el defender la democracia; y creo que aquí tenemos un simple hecho histórico: en México los ciudadanos no quieren más guerra contra el narco, no evocan a una revolución, ni tampoco desean un Estado que sea el monopolio del poder; día a día hay más expresiones de inconformidad que si bien son síntomas de resistencia y por otro lado son desde las bases lo que puede construir nuevamente a la sociedad, tan polarizada entre población y clase política, una dicotomía que bien puede ser una fortaleza para otras fuerzas políticas emergentes.

El diálogo sin duda es una herramienta que debe tener distintos mensajes y elementos hacia los ciudadanos, y en ello se tienen retos mayúsculos en volver a otorgar a la gente, la confianza de que el sistema que se construyó de manera disfuncional o parcial, puede mejorar y los cambios políticos son muestra de ello.

Incluso puede hacer distintas lecturas sobre el estado que guarda la democracia en México o en AL; habrá algunos que citen que la democracia ésta siendo desmantelada, y sea demasiado tarde cuando esto se entienda.

Hoy por hoy, es imprescindible que los mexicanos definan a través de sus representantes siendo un vínculo con el sistema representativo semi-directo, (que los ciudadanos depositan a través de una urna su voto y escogen a quien los representa en un determinado espacio geográfico, independientemente de la opción partidista que represente); un acercamiento y organización que si bien no puede ser encabezada por los ciudadanos en su mayoría, pueda ser atendido por otras propuestas políticas.

El partido en el gobierno el cual, representa el ciudadano Presidente Andrés Manuel López Obrador; tiene mayoría hoy en la Cámara de Diputados pero la configuración de fuerzas políticas para el 2021 cambiará; aun cuando se tenga un poder “fresco” con fuerza popular, no es un “boleto de garantía” sobre la conducción de los intereses primordiales en la agenda de transformación de la Cuarta Transformación 4T. Lo anterior, solo intenta explicar que la representación puede verse debilitada en la propuesta del partido Movimiento de Regeneración Nacional.

Parte de esta hipótesis está en los cambios que se han dado al inicio del gobierno federal, y que involucró a muchos de los sectores por ejemplo productivos, mismo que no estaban preparados para un “viraje” sin aviso sobre dónde era la “nueva ruta de navegación” que en términos llanos, económicamente ha sido una “parada inesperada”.

Hay quienes se resisten en este transitar, hablar sobre las dificultades que se aproximan en materia de desarrollo regional y de economía interior. No obstante, podemos ver que los alcances de la agenda de transformación de la 4T, solo ésta incluyendo a muchos de los mismos actores que en los anteriores gobiernos estaban activos en el desenvolvimiento de las políticas públicas; llámense organismos de representación sindical, patronal, asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales, confederaciones y demás sociedades con un fin en común.

Si bien el gobierno tiene una agenda progresista en lo social, en lo económico se ha visto “tibio” y sin una definición exacta del cómo hacer las cosas. En América Latina es lo que ha golpeado a los distintos países a pesar de su éxito parcial en el desarrollo económico que no es más que el reflejo de los retos que como continente aún tenemos.

México, tiene un largo camino por recorrer y bien es cierto reconocer que este gobierno si heredó muchas inacciones políticas y de desfragmentación social que insertó de manera exánime, a la democracia un mayor desencanto que no pudo frenarse con simples anuncios públicos o políticos de un futuro para algunos promisorio y para otros un largo y extenuante camino por recorrer.

A manera de contextualización, quiero mencionar respecto a la lucha por los derechos que siguen como termómetro del avance o stand by de la democracia, algunos hablan de retroceso; si bien puede haber síntomas de un malestar social sobre un sistema político que no ha funcionado de manera “estable”, es cierto también que no hay una receta exacta para cada país sobre cómo construir ese camino digamos de lo “probable lo posible”, a ello es importante decir que la democracia como régimen político es funcional; pero la antesala ésta llena de hijos “huérfanos” de ella; esa es la principal urgencia del cómo incorporarlos y cómo mostrarles que hoy; y a nuestras generaciones futuras, podremos dejarles un mundo mejor.

El cambio político y económico abrirán nuevos frentes para México, para los ciudadanos y es hoy el momento para construir.

*L.C.C Ex asesor de legisladores en Acción Nacional, Gerente Ejecutivo de USCADSIN, Unión de Sociedades Cooperativas y Actividades Diversas de Sinaloa y Nayarit, integrante de COBALPRE, Comité Baluarte Presidio y del Grupo Promotor Fondos de Agua; colaborador en Agenda Pública Sinaloa 90.5 fm, y diversos medios digitales. “Lucho por un sistema social y democrático”.  

 

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