SEAMOS CLAROS AMLO vs. Los empresarios, un nuevo round se avecina.

Oliver Velasco

El acuerdo entre el BID y el CMN: AMLO dice que no, la SHCP dice que sí ¿De qué va todo este lío? Empecemos por explicar que se quiere hacer para poder entender el meollo del lío. El BID (Banco Interamericano de Desarrollo) tiene un instrumento llamado BID invest que funciona desde hace años. Este, es un mecanismo de bolsa; la gente compra acciones y estás acciones financian a las empresas para sus proyectos. Lo que se está haciendo es ampliar el instrumento para que el monto de ese crédito que se les da a las empresas sea mayor y se transfiera a las MiPyMes a través de factoraje inverso.

Cuando escuchamos términos técnicos cómo estos tendemos a asustarnos (sobre todo si reprobamos 4 veces la materia de economía) y a tacharlo de un instrumento neoliberal con fines diabólicos. Pero en realidad es muy simple: las empresas usualmente primero entregan el producto y luego facturan. Es decir, primero produzco y luego me pagas. Para las MiPyMes es un problema financiarse así en un entorno de crisis, ya que si no tienen un anclaje para créditos y no hay liquidez para producir, no pueden esperar hasta vender para pagar a sus trabajadores. Para solucionar esto, en el factoraje inverso primero se les va a facturar y luego van a producir, para que tengan liquidez y puedan solventar el mayor costo de producción que se tiene: los salarios.

Entonces, el BID invest otorga una línea de crédito a las empresas grandes, para que estás le paguen a las empresas chicas que las proveen por adelantado y así puedan seguir sosteniendo a sus trabajadores. ¿Quienes pagan? los inversionistas. A eso se le llama: Acuerdo entre privados ¿Por qué entonces a AMLO no le gusta? Porque piensa que es un instrumento de deuda tradicional y que nadie va a querer invertir en él, y al final el gobierno va a tener que pagar el pato. Es decir, no sabe cómo funciona la BMV (Bolsa Mexicana de Valores). ¿Por qué entonces quieren el respaldo de Hacienda? Porque se trata de facturar por adelantado, se requiere información sobre facturación y sobre impuestos. Pero sobre todo es necesario que se tengan instrumentos de estímulos fiscales aunados a este acuerdo, para que no se cobren impuestos por adelantado tampoco.

El secretario de Hacienda va a tener que explicarle al presidente primero como funciona una inversión y luego convencerlo que el factoraje inverso no es del diablo. Que un acuerdo entre privados no implica deuda pública y que estas acciones bien deben ser complementadas por el gobierno federal, para poder ayudar al sector que verdaderamente impulsa la economía, que no es el de consumo, sino el de producción. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas en este acuerdo; las grandes empresas solo financiarán a las empresas pequeñas que sean proveedoras de ellas, es decir, a sus empresas cuates. El financiar a estas les sirve al mismo tiempo, para salvar sus propios negocios.

Esa sólo es una parte del mercado laboral, todavía se requiere un plan de rescate, para todas aquellas MiPyMes que no se encuentran vinculadas a un sector primario de abastecimiento industrial. Negocios relacionados con sectores terciarios de la economía como: restaurantes, servicios turísticos, ventas, hospedaje, etc. Todavía se encuentran en grave riesgo de no poder sostener su planta laboral. Es necesario que el gobierno sea muy puntual en sus ambiciosos planes de general dos millones de empleos (cifra que para ningún analista es realista). Los ojos del mundo ya están sobre nuestro país, basta ver los análisis en editoriales como el del financial times: “la tragedia presidencial en Mèxico”. Mientras aquí se desgastaban los capitales políticos y se divide a la sociedad en luchas insulsas y maniqueas de un nuevo round entre chairos y fifís.

*Profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa en la Facultad de Ciencias Sociales en las licenciaturas de economía y sociología. Licenciado en filosofía maestro en estudios filosóficos por la Universidad de Guadalajara, maestro en gestión pública aplicada por el Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara. Actualmente doctorante en la Universidad Autónoma de Nayarit/ Integrante de Unidad Democrática Sinaloa.