- Brigadistas llevan acciones de sanitización a Mazatlán, Concordia y la sindicatura de Villa Unión.
- El cansancio se paga con una sonrisa.
Redacción.
A pesar del cansancio que trae consigo el cargar una bomba, cargada de liquido sanitizante, con un peso de 45 kilogramos; les queda la satisfacción de contribuir a la merma de la pandemia.
El equipo de jóvenes comandados por Reynaldo González Meza, fundador de Jóvenes Unidos por el Bien Social, con sede en Villa Unión; no se raja.

Desde hace dos meses y medio se han dado a la tarea de llevar un poco de esperanza y contribuir con su granito de arena a controlar una pandemia que ha cambiado la vida de todos.
“A veces hay falta de apoyos de parte de oficinas gubernamentales pero nosotros como sociedad tenemos que salir a hacer nuestra tarea. Es cansado pero lo hacemos con gusto, con las ganas de poder mermar la pandemia y ayudar a nuestros semejantes.”, enfatiza.

Su labor no está centrada en la histórica comunidad de Villa Unión, acuden a donde se les solicita. Acciones gratuitas cuyo único pago es el agradecimiento de la gente.
Las jornadas van bien, nos dice Reynaldo en entrevista vía telefónica para el programa En La Palestra de la estación 98.7 FM Quiéreme, con los periodistas Adrían Luján y Alfredo Ramírez.

La semana la tienen completa.
Por lo general, dedican dos días a colonias de Mazatlán, otro a Concordia y uno más a Villa Unión. El resto a otras comunidades. Todo es cuestión de voluntad.
Reconoce que hay mucho temor pero ellos tratan de llevar esperanza; sin embargo comparte que muchas personas no hablan de los casos de contagios por temor a los vecinos, al que dirán o a ser estigmatizados.

“Muchas personas nos llaman desde el anonimato, siento que lo hacen por temor a que sus vecinos no se esteren. Sin embargo, si no acuden al sector salud esas cifras no aparecen.”
Ellos, los voluntarios y los JUBS siguen con su tarea.
Usted puede contactarlos en sus redes sociales.

Enhorabuena.