- Lo que pensaban serían días de diversión se convirtieron en vacaciones de terror.
- Familiares se manifiestan en las Letras de Mazatlán.
- “Nos faltan tres, los queremos vivos”.
Alfredo Ramírez.
¡Mazatlán está de moda!, ¡Mazatlán está más bonito que nunca!, son algunas de las frases de las autoridades para alzarse el cuello ante cámaras y micrófonos.
Quizá por ese gancho fue que 21 personas de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, se dejaron venir en el mes de abril, a pasar tres días de vacaciones con motivo de Semana Santa, sin imaginar que un día antes de su regreso, esas vacaciones se convertirían en una pesadilla que no han podido asimilar.
Tres jóvenes de nombres Carlos Daniel Garza Rocha, Eduardo Alberto Costilla Santiago y Pablo Leonel Palomo Arredondo fueron interceptados en Mazatlán por sujetos armados quienes no conforme con despojarlos de sus unidades los levantaron, se los llevaron y es fecha que no aparecen.

Es fecha que las autoridades no dan una respuesta satisfactoria y consoladora.
Los familiares cansados de la aparente apatía de las autoridades se manifestaron el día de ayer en el lugar donde se encuentra el parador fotográfico con las letras de “Mazatlán”, a un costado del Monumento a la Familia.
Con pancartas y cartulinas, repartiendo volantes y difundiendo en redes sociales no solamente ellos sino las personas que pasaban por el lugar.
En los rostros se denota la desesperación, en algunos los gestos de rabia y frustración, las lágrimas.
Mis hijos quieren a su papá de regreso, a mi pareja a mi lado, queremos saber dónde están a donde se los llevaron; exclamo una de las jóvenes señoras que reclamaban; por cierto, acompañada de sus tres hijos.

Estamos cansados de no tener respuestas, clamó.
Narró como los robaron, les quitaron las unidades, pero no conforme con ello se llevaron a Pablo, Carlos y Eduardo; ese fatídico 16 de abril.
Inmediatamente interpusieron la denuncia ante las autoridades pertinentes; mismas que no les informan nada.
En la justa manifestación ni un solo representante de las autoridades, municipales y estatales, de esas mismasque se regodean paseando fuera de Mazatlán para presumir que Mazatlán esta de moda y más bonito que nunca; acudió a atender, dialogar o dar una mínima información a estas personas.
Por ello, el día de ayer volvieron a insistir en su insistencia tanto al gobernador Rubén Rocha Moya y al alcalde de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez, así como a la fiscal Sara Bruna Quiñónez, agilicen las investigaciones y se logre dar con el paradero de Pablo, Carlos y Eduardo.

A un día de concluir en Semana Santa las vacaciones de fin de semana estas se convirtieron en unas vacaciones de terror, señaló la esposa de una de las personas desaparecidas.
“Nos faltan tres, los queremos vivos”, se leía en una de las pancartas.
Tristemente, como mazatleco no se encuentran las palabras de consuelo y se entiende su rabia cuando gritaban y decían a través de las redes sociales: “Mazatlán no es un lugar seguro para venir”.
En Monterrey, ya se manifestaron y pidieron la intervención del gobernador Samuel García ante las autoridades sinaloenses para que se les informe y de a conocer el avance en las acciones de localización de los tres familiares levantados el 16 de abril en Mazatlán.